Me desperté de la cama, sin prisa para rezar una oración antes de desayunar. en mitad de este tempranero dialogo con dios me acorde de los no creyentes, o mejor dicho, de los que dicen no creer en nada «nihilistas». Sin duda la realidad que sentí presente en ese sueño es muy diferente a la realidad, mi cosmovisión de las sucesos. Mi mujer se había despertado minutos antes que yo por un ligero dolor de ovarios. Esta el desayuno preparado, buenos alimentos recogidos de nuestro propio huerto, y un tazón de leche de vaca autentica recogida de un caldero que nos prestaron los vecinos. Los niños aun no se han despertado para ir al colegio…
entre el beso y el abrazo vuelve a surgir esa pregunta, ¿por que me quieres tanto? porque el amor es tan claro y trasparente, que este respeto